Cómo funciona
- 01
Preparar la situación
Aclare la comparación antes de hablar del precio.
- 02
Simular la conversación
El cliente empieza diciendo: «Su cotización es más cara que la otra». Adapte sus preguntas a su respuesta.
- 03
Revisar y volver a intentarlo
¿Ha establecido una diferencia verificable en el alcance? No dé por sentado que la otra oferta incluye menos.
¿Cómo es esta práctica?
Compara su propuesta con una oferta más económica cuyo alcance no está claro.
El cliente dice: «Su cotización es más cara que la otra». Esta podría ser una respuesta.
«¿Qué servicios incluye la otra propuesta, especialmente en la implementación?»
¿Qué situación practicar?
Después de una presentación breve, el prospecto dice: «Es demasiado caro». ¿Lo compara con un competidor, con su presupuesto o con el valor que percibe? Usted no lo sabe.
Pídale que aclare la comparación, reformule el obstáculo y responda con hechos. Acepte que una limitación real pueda hacer que su oferta no sea adecuada.

¿Qué frases puede probar?
Adáptelas a su manera de hablar. Sirven para trabajar una intención, no para recitar un guion.
- «¿Con qué opción está haciendo esta comparación?»
- «¿El problema es el monto total, el calendario de gastos o el beneficio esperado?»
- «Si ajustamos este alcance, ¿seguirá cubriendo la necesidad?»
¿Qué errores debe detectar en la revisión?
Revise sus frases en el informe de la llamada y busque estos errores.
- Contradecir lo que siente el cliente.
- Enumerar ventajas que no tienen relación con el obstáculo.
- Inventar una garantía, un resultado o una urgencia.
¿Qué ejercicio puede hacer esta semana?
Repita la misma objeción con tres causas ocultas diferentes. Su primera respuesta debe ser una pregunta para aclarar la situación. En la revisión, compruebe que el argumento responde a la causa identificada.
Cambie solo un elemento cada vez. Una simulación no garantiza ningún resultado en sus llamadas reales. Le ofrece un espacio para practicar. Consulte las simulaciones de llamadas y los precios.
